Dos siglos de cambio climático


Los problemas con las emisiones contaminantes no son nuevos, pues datan desde el siglo XIX. Ya entonces se hablaba de sus efectos nefastos para nuestro planeta

Por: Tomás Unger

A pesar de las campañas financiadas por intereses ligados al petróleo, el mundo ya no puede ignorar el cambio climático. La reunión de Copenhague ha servido para tratar de cuantificar su costo, tanto de adaptación como de mitigación. Adaptarse supone, por ejemplo, proteger a las poblaciones costeras del alza del nivel de los océanos. Mitigar supone reducir la emisión de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento. Ambas acciones tienen un costo.

El mayor gasto de adaptación será en los países pobres y el de mitigación en los países ricos. China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, por un lado enfrenta consecuencias de país pobre, pero también deberá tomar medidas de mitigación de país rico. Los principales emisores: China, EE.UU. y la Unión Europea, deberán ponerse de acuerdo sobre la cuenta y cómo la dividen. Ya se sabe que la cuenta ascenderá a cientos de miles de millones que, al recapitular los antecedentes, hay indicios de que este costo pudo haberse reducido, si no evitado.

LOS PRIMEROS AVISOS
Al comenzar el siglo XIX la población mundial alcanzó los primeros mil millones, en plena revolución industrial cuyo combustible era el carbón. En 1824, cuando las grandes chimeneas eran símbolo de progreso, el famoso físico francés Joseph Fourier * describió el efecto invernadero: “La temperatura de la Tierra puede aumentar por la interposición de gases en la atmósfera, porque el calor en forma de luz encuentra menos resistencia para penetrar que el calor para salir”. Varios científicos se ocuparon del tema, pero fue el físico sueco Svante Arrhenius quien en 1896 advirtió que la era industrial, con su combustión masiva de carbón, causaría un “efecto invernadero de factura humana” y calculó el aumento en grados por cada duplicación del CO2 en la atmósfera.

Las cifras de Arrhenius son sorprendentemente cercanas a las calculadas hoy. Cuatro años más tarde, otro sueco, Knut Angstrom** descubrió que, en ciertas condiciones, aun las trazas de CO2 absorben fuertemente parte de la radiación infrarroja. En 1927, al morir Arrhenius, las emisiones de CO2 de combustibles fósiles alcanzaron mil millones de toneladas y la población mundial dos mil millones.

Las observaciones del físico sueco no pasaron inadvertidas a un ingeniero e inventor inglés, quien recopiló datos en más de ciento cuarenta estaciones alrededor del mundo, para mostrar que la temperatura global estaba subiendo. A partir de 1938 hasta 1964, año en que murió, Guy Callendar escribió 25 artículos científicos para advertir sobre el calentamiento global que, bautizado efecto Callender, fue ignorado por los meteorólogos.

TOMA DE CONCIENCIA
A partir de 1955, el físico canadiense Norman Gilbert Plass usó el trabajo de Callender. Plass, que trabajó en las universidades de Harvard, Princeton y Texas A&M, calculó el impacto del efecto invernadero. Según sus cálculos, una duplicación del CO2 en la atmósfera elevaría la temperatura global entre 3° C y 4° C. Mientras tanto, el físico D. Keeling diseñó e instaló en el monte Mauna Loa en Hawái, y en la Antártida, un aparato para medir la concentración de CO2 en la atmósfera. El observatorio, que funciona hasta hoy, fue el primero en comprobar el incremento del gas. Paralelamente, la población de la Tierra alcanzó tres mil millones.

Poco después de la muerte del presidente Kennedy, un grupo de científicos presenta al mandatario Johnson un documento que califica el calentamiento global como un asunto realmente preocupante. Pasan siete años hasta la Conferencia del Medio Ambiente de 1972 en Estocolmo, en que se da prioridad a otros temas pero se crea el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el UNEP. Tres años más tarde la población del planeta alcanza cuatro mil millones y en 1987 cinco mil millones.

Mientras tanto, un grupo de científicos y meteorólogos comienza a unir esfuerzos para estudiar los fenómenos observados. El doctor Wallace Smith Broecker, del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Columbia, Nueva York, publica un trabajo sobre el calentamiento global. El término queda. Más adelante, la preocupación por el hueco en la capa de ozono da lugar en 1988 al Protocolo de Montreal, que enfrenta con éxito el reto de los CHC (clorofluorocarbonos), destructores del ozono.

DEL IPCC A KIOTO
A partir de Montreal, la Organización Meteorológica Mundial (WMO) y el UNEP crean el Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC). Al año siguiente, 1989, las emisiones de combustibles fósiles alcanzan seis mil millones de toneladas. Un año más tarde el IPCC publica su primer informe, que confirma el calentamiento y pronostica un aumento. En 1992 se lleva a cabo la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como la Cumbre de la Tierra, con la participación de 172 países. Se toman diversos acuerdos que finalmente no comprometen.

Tres años más tarde el IPCC produce su segundo informe que atribuye la responsabilidad del cambio climático directamente a la actividad humana. Además confirma las cifras del calentamiento, las extrapola y hace proyecciones. Esto da lugar al Protocolo de Kioto, firmado en 1977 por 187 países, menos Estados Unidos, en ese momento responsable del 36,1% de las emisiones. Los demás países desarrollados se comprometen a bajar sus emisiones en 5% entre el 2008 y el 2012. El milenio termina con seis mil millones de habitantes.

EL NUEVO MILENIO
El tercer informe del IPCC, presentado en el 2001, es más categórico en sus afirmaciones y más pesimista en sus proyecciones. Presenta proyecciones en las que, de no tomarse medidas preventivas, el calentamiento en la segunda mitad del siglo puede tener consecuencias catastróficas. Mientras el Protocolo de Kioto pasa a ser ley en los países firmantes, aparece un documento de 700 páginas sobre el calentamiento global, encargado por el Gobierno Británico al economista Nicholas Stern. El informe hace un análisis detallado de las consecuencias del calentamiento y calcula su costo: 20% del producto bruto interno mundial; detenerlo costaría el 1%.

En el mismo 2006, las emisiones de la combustión de hidrocarburos alcanzan ocho mil millones de toneladas. Al año siguiente el IPCC confirma todas sus afirmaciones y recibe, con Al Gore, el Premio Nobel de la Paz. El mismo año hay una reunión en Indonesia, que adopta los Acuerdos de Bali, para preparar un compromiso que preceda a Copenhague. Mientras tanto, los aparatos puestos por David Keeling en Mauna Loa y la Antártida muestran que la concentración en la atmósfera ha pasado de 315 partes por millón (ppm) a 380 ppm. Para entonces Tony Blair, en su calidad de presidente del G-8 y de la Unión, ha declarado el cambio climático de primera prioridad para la Unión Europea.

LA SITUACIÓN HOY
Un total de 192 países se han reunido en Copenhague y el resultado aún no es claro de quién va a hacer qué, y sobre todo quién lo va a pagar. Lo que es claro, al menos para mí y los representantes de los 192 países, es que el cambio climático es una realidad que amenaza con una secuencia de desastres naturales que comenzarán afectando al Tercer Mundo y luego a sus causantes del primero. Lo que me preocupa, aunque ya no estaré para ver los resultados, es que muchos de los que hoy toman las decisiones, tampoco estarán para sufrir sus consecuencias.

(*) Jean-Baptiste-Joseph Fourier (1768-1830) es famoso por su descomposición de funciones periódicas en las llamadas series de Fourier.

(**) Knut Johan Angström (1857-1910) era hijo de Anders Jonas Angström (1814-1874) y en cuyo honor se estableció la medida para dimensiones atómicas (1 Å = 10-10 m).

Saludos para todos ¡¡¡

Renovemos en NAVIDAD

nuestro amor por la

asombrosa diversidad de la VIDA,

y durante el 2010

demos pasos

firmes para defenderla

Con los mejores
deseos del MOCICC
¡FELICES FIESTAS!

Países industrializados no alcanzaron acuerdos concretos para reducir emisiones que provocan el cambio climático

MOCICC rechaza débiles acuerdos de Copenhague

El Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (MOCICC) criticó y rechazó los débiles acuerdos alcanzados en la Cumbre Mundial de Cambio Climático en Copenhague, pues está muy lejos de las metas establecidas por las Naciones Unidas.

El texto (firmado por Estados Unidos, India, China y Sud África, mas no por la Unión Europea ni por muchos otros países hasta las primeras horas del sábado) omite cualquier referencia a las reducciones globales del bloque industrializado como grupo para 2020 y 2050, como proponía la ONU. Por lo tanto esta situación no garantiza que el cambio climático vaya a ser enfrentado o que los países pobres vayan a recibir el apoyo financiero que requieren para adaptarse a los efectos de esta problemática mundial.

Los líderes de los países asistentes a la cumbre de Copenhague también han postergado hasta finales del 2010 llegar a un acuerdo que sea legalmente vinculante.

La ONU plantea la reducción de las emisiones de Gases del Efecto Invernadero (GEI) que producen el calentamiento global en 40 por ciento al 2020, mientras que organizaciones de la sociedad civil como el MOCICC demanda compromisos de reducción de 45% al 2020 y 95% al 2050 con respecto a 1990.

Asimismo se exige a los países industrializados causantes del cambio climático a dar recursos no reembolsables para adaptación y mitigación a los países afectados como el Perú, que ascienden entre 100 mil millones de dólares y 150 mil millones de dólares anuales.

"El comportamiento calculador de los gobernantes de países poderosos, presionados por intereses particulares, resulta escalofriante. Lo ocurrido en Copenhague nos muestra la presencia creciente de los ciudadanos globales que buscamos defender la vida en todo el Planeta, más allá de cualquier frontera. Seguiremos luchando por lograr acuerdos justos y vinculantes. La gravedad del Cambio Climático lo exige", manifestó por su parte Rocío Valdeavellano, coordinadora del MOCICC.

El MOCICC estuvo presente en Copenhague a través de una delegación conformada por dos líderes campesinos del Cusco afectados por este fenómeno global: Julián Pilco de Anta y Cayetano Huanca de Ocongate. Además Osver Polo y Víctor Sánchez quienes en la capital danesa exigieron la inmediata libertad de los participantes detenidos por la policía en dicha ciudad.

Cabe precisar que las emisiones históricas de CO2, desde 1990 hasta 2004, provienen de los países industrializados como Estados Unidos (29.6%) Unión Europea (24.8%), Rusia (8.4%), entre otros. Sin embargo, hay países que en los últimos años han incrementado aceleradamente estas emisiones como es el caso de países emergentes como China, según información preliminar del Instituto para la Investigación Energética y del Centro de Investigación de Desarrollo del Consejo Estatal de China.

Copenhague: al final firmaron cinco

Redacción

BBC Mundo



El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los líderes de China, Brasil, India y Sudáfrica alcanzaron este viernes un "acuerdo significativo" en la cumbre de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebra en Copenhague, Dinamarca.

Obama informó que el acuerdo entre los cinco países proveerá US$30.000 millones a los países pobres durante los próximos tres años para ayudarlos a combatir el cambio climático, monto que aumentará a US$100.000 millones desde el 2020.

También se mantiene el objetivo de limitar el aumento de la temperatura terrestre a dos grados centígrados, como buscaban europeos y estadounidenses.

En rueda de prensa el mandatario estadounidense elogió el acuerdo, que aseguró supone un "avance sin precedentes", aunque reconoció que todavía "hay que hacer mucho más".

Sin embargo, estas negociaciones que finalizaron cerca de la madrugada del sábado no tienen ninguna conexión con las discusiones dentro del marco de Naciones Unidas, por lo que se esperan aún más noticias sobre la posición del resto de los líderes de las naciones presentes en Copenhague, en especial de la Unión Europea.

Por ejemplo, un portavoz de ese bloque dijo que "un acuerdo es mejor que ninguno. Lo que se pudo acordar hoy está muy por debajo de nuestras expectativas".

El silencio europeo

Obama advirtió que tomará algún tiempo alcanzar un pacto legalmente vinculante.

Negociaciones

Las negociaciones en Copenhague se extendieron hasta bien entrada la noche de este viernes.

Previamente un diplomático estadounidense aseguró que el acuerdo "no es suficiente para combatir el cambio climático, aunque es un importante primer paso".

"Ningún país está completamente satisfecho con cada punto, pero este es un paso significativo e histórico y una base desde la cual podemos hacer progresos", señaló el diplomático.

clic Copenhague: ¿cumbre inútil?

Según el corresponsal de Medio Ambiente de la BBC, Richard Black, presente en los debates que tuvieron lugar en Dinamarca, no está claro como otros países recibirán el acuerdo.

Black explicó que algunas delegaciones todavía no han tenido acceso al documento.

El corresponsal de la BBC destacó lo significativo de la ausencia de la Unión Europea en la firma del documento final, teniendo en cuenta que los líderes del Viejo Continente estaban preparados para trabajar de forma conjunta con Estados Unidos, siempre y cuando pudieran hacer oír su voz.

Finanzas y control

Chica escuha el discurso de Barack Obama en Copenhague

Había muchas expectativas entorno a la posibilidad de alcanzar un acuerdo en Copenhague.

Los líderes presentes en la Cumbre del Clima negociaron mucho más allá del tiempo que se estableció para discutir un pacto en la capital danesa, incluso, algunos como el presidente de Rusia, abandonaron el encuentro horas antes de que finalizara.

Tras conocerse algunos detalles del acuerdo, desde la organización medioambiental Greenpeace se mostraron decepcionados.

"Parece que hay pocos políticos capaces de ver más allá de su propio interés, y todavía menos que se preocupen por los millones de personas que se enfrentan a la amenaza del cambio climático", afirmó John Sauven, director ejecutivo de Greenpeace en el Reino Unido.

"Ha quedado claro que la lucha contra el cambio climático requiere un modelo de política radicalmente diferente al que han mostrado en Copenhague”, aseguró Sauven.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/12/091218_2052_clima_acuerdo_jg.shtml

El Bella Center, una olla a presión. 230 detenidos

La tensión es máxima en los alrededores del Bella Center. La policía se emplea a fondo para tratar que la situación no se les escape de las manos.

Un millar de personas han intentado este mediodía entrar en la zona vigilada y rodeada por seis kilómetros de barreras. Los agentes han cargado y detenido a unas 230 personas.

La zona es una olla a presión, a sólo dos días del final de la cumbre del clima. Más de dos mil manifestantes se agolpan a las puertas del centro de convenciones, aunque no han podido superar el impresionante cordón policial.

Los activistas han acudido, convocados por el colectivo “Justicia para el Clima”. Su objetivo, reunir una “Asamblea del Pueblo” en el parking del centro de convenciones ante la entrada de los delegados. Denuncian que se está dejando si voz al pueblo y que, en el momento álgido de la cumbre que decide el futuro del planeta, el Bella Center se está convirtiendo en un castillo inexpugnable al que sólo tendrán acceso los líderes mundiales.

Si los de fuera no han conseguido entrar, unos 200 delegados de países en vías de desarrollo sí han salido del Bella Center para ir al encuentro de los manifestantes bloqueados en el exterior por las fuerzas del orden.

VER EL VIDEO>>http://es.euronews.net/2009/12/16/el-bella-center-una-olla-a-presion-230-detenidos/


Cambio climático cuadruplica desastres naturales en América Latina (ONU)


(AFP) – 18/11/2009

MÉXICO — Los desastres naturales en América Latina se han cuadruplicado en las últimas dos décadas y el número de personas afectadas por estos fenómenos pasó de 174 millones a 250 millones como resultado del cambio climático, advirtió el miércoles el Fondo de Población de la ONU (UNFPA).

"Los desastres naturales se han cuadruplicado en las últimas dos décadas. Lo que antes podría ser una eventualidad, ahora cada año vemos cómo aumentan todos estos eventos y desastres en la región. La mayor parte de ellos están vinculados al clima", dijo Marcela Suazo, directora del UNFPA para América Latina.

Suazo explicó este miércoles en la capital mexicana la parte correspondiente a América Latina del informe sobre el Estado de Población 2009 realizado por el UNFPA y que este año pone acento en la forma en la cual el cambio climático afecta la dinámica demográfica, la pobreza y la igualdad entre los sexos.

Entre otros efectos del cambio climático y de la actividad humana en la región, la experta destacó que se han perdido 40% de los recursos forestales, 300.000 hectáreas de tierras se encuentran degradadas y el 40% de la población vive en zonas donde está disponible sólo el 10% de los recursos hídricos.

La experta detalló que en 20 años el número de personas que en América Latina y el Caribe se han visto afectadas por desastres naturales ha pasado de 174 millones a 250 millones y podría aumentar en los próximos años, sobre todo entre personas en estado de marginación, destacando las mujeres y los jóvenes.

"Los que tienen menor acceso a recursos y servicios, y que son los que menos contribuyen al cambio climático, en especial mujeres y jóvenes, son los que están sufriendo y sufrirán más el impacto" de este fenómeno, añadió Suazo.

La representante regional del UNFPA subrayó que pese a que América Latina creció económicamente en las últimas décadas, "sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo", lo que ha contribuido a un crecimiento desordenado de la población, con grandes concentraciones en zonas urbanas.

Para 2030, añadió, se estima que el 90% de la población en América Latina podría vivir en zonas urbanas, en un fenómeno de crecimiento no planificado "que aumenta los riesgos y la vulnerabilidad ante los desastres naturales", pues las poblaciones se concentran en zonas de alto riesgo ante inundaciones y deslizamientos de tierra.

Suazo urgió a los gobiernos a "adoptar medidas a mediano y corto plazo para dotar de herramientas a esas poblaciones a fin de que puedan adaptarse mejor a los cambios" climáticos.

Una cumbre desbordada


Los delegados hacen cola para entrar en la cumbre de Copenhague. | Reuters

La cumbre del clima se está convirtiendo en el evento internacional del siglo. Faltan sólo dos días para que 120 jefes de Estado y Gobierno lleguen a Copenhague para cerrar un pacto mundial contra el cambio climático y la presión social no tiene precedentes.

Es tanta la expectación que el Bella Center, el centro de convenciones donde se celebran las negociaciones climáticas, ha vuelto a restringir la entrada esta mañana. El número de personas acreditadas, más de 45.000, supera la capacidad de 15.000 que tiene el edificio. Las autoridades danesas han llegado a cerrar temporalmente la parada del Metro que hay junto al Bella Center para evitar situaciones como la de ayer, cuando miles de personas acreditadas hicieron cola durante horas intentando acceder en vano.

Hoy, la organización de la Conferencia de las Partes de la ONU (COP) ha anunciado que para evitar problemas no dejará pasar a todo el personal acreditado. Esto afectará sobre todo a las ONGs, que componen la mitad de las personas acreditadas. La COP sólo permitirá pasar a una parte de su personal. También anuncia que mañana, miércoles, cuando lleguen los ministros, el número se reducirá más y, finalmente, el jueves, cuando lleguen los líderes de los gobiernos, se bajará aún más la presencia de las ONGs.

Éstas han tachado la actitud de antidemocrática por intentar restringir el acceso a la sociedad civil. La COP defiende que todas las organizaciones estarán dentro, pero lo único que hará será reducir el número de los participantes. Sea como sea, el asunto traerá cola y, desde luego, es una prueba de la enorme expectación que ha generado la cumbre climática.

El 'circo verde'

Porque decenas de miles de personas de todo el mundo confluyen estos días en Dinamarca. Las calles son una feria continua animada por los actos publicitarios de las organizaciones no gubernamentales y las grandes empresas de tecnología verde. Las compañías energéticas de renovables han llenado las calles con carteles que compiten con los ecologistas por ser más verdes que ellos. En medio de una Copenhague helada y gris por la meteorología, decenas de miles de delegados de gobiernos y organizaciones varias pasean por una ciudad llena del animado circo verde.

Y a los representantes de gobiernos y empresas, a los ecologistas y los trabajadores de la cooperación internacional se suma una variopinta mezcla de grupos antiglobalización, luchadores antisistema y anarquistas varios. El movimiento antiglobalización ha captado que esta cumbre es un evento en el que se deciden cosas importantes y de carácter político y se ha sumado a una reunión que, en principio, era sobre medio ambiente.

Desde el sábado, cuando hubo 1.000 detenciones en el transcurso de una manifestación pacífica, los disturbios han acaparado la atención mediática. Sin embargo, el ambiente que se respira en la ciudad no es el de la violencia y los disturbios, que están restringidos a sucesos puntuales y alimentados por el celo policial, sino el de un ambiente festivo e internacional en torno a la utopía verde.

Pasear por Copenhague hoy es creer que todo el mundo está concienciado con el clima, desde los fabricantes de coches a los activistas de Greenpeace. Todos ellos tienen el mismo discurso: salvar el planeta.

El estado de las negociaciones

Y mientras tanto, las negociaciones siguen por la ardua y aburrida vía de la diplomacia internacional. La jornada de hoy está destinada a que los grupos de trabajo terminen los borradores que deben presentar el miércoles y el jueves a los jefes de gobierno, para que los discutan y los firmen. Se trata de presentarles textos ya terminados, donde apenas queden cuestiones técnicas por resolver de modo que la discusión sea política. Por poner un ejemplo, no se trata de que los jefes de gobiernos discutan cómo se cuentan las emisiones, que es lo que los grupos de trabajo discuten, sino de que decidan entre ellos, sencillamente, cuánto está dispuesto a reducir cada uno.

Hoy, los grupos de trabajo seguirán trabajando en dos vías: la de una continuación del Protocolo de Kioto para los 37 paises que los firmaron, y la de un nuevo tratado a largo plazo LCA, para el resto de países. El rumor es que algunos países quieren proponer un texto distinto, que sume los dos y que sea bastante vago en sus compromisos. Algo que no satisfará ni a las ONG ni a los estados que ya han hecho los deberes, como los europeos. Y que sólo contentaría a aquellos que todavía no han hecho nada, como EEUU, o que silban mirando hacia el techo esperando a que los demás hagan algo, como China.

VER>> http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/15/ciencia/1260877852.html